Documento 1 

Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica de Extremadura 

NOTA DE PRENSA 

Asunto: MEMORIA HISTORICA / Proyecto sobre Cementerio de San Juan, de Badajoz.

Preservemos un lugar de memoria. 

Ante la noticia aparecida el pasado dia 11 sobre la aprobación del proyecto de nuevo muro de piedra que el Ayuntamiento de Badajoz pretende construir (con cargo al Fondo estatal de inversión local, con un coste un millón de euros), alrededor del cementerio de San Juan (viejo),  ocultando y desnaturalizando las tapias del cementerio viejo, lugar de memoria donde fueron fusilados centenares de personas desde el 14 de agosto de 1936, por las tropas franquistas, existiendo documentación gráfica de los mismos, como son las imágenes captadas por el periodista francés René Brut que dieron la vuelta al mundo; queremos manifestar:  

1.- Esta asociación, continuará instando legalmente ante las autoridades competentes, que tal proyecto sea reconsiderado y paralizado en los términos en que ha sido aprobado. 

2.- Como se desprende claramente de las declaraciones de la Concejala de Cementerios; se confirma (como esta asociación lleva denunciando desde el pasado mes de Enero),  que el proyecto del Ayuntamiento de Badajoz transformará totalmente las tapias del cementerio de Badajoz, y la propia imagen exterior del mismo destruyendo ese lugar de memoria y ejecuciones, pues se dice: “Las tapias blancas se ocultarán tras un nuevo muro adosado que será de piedra de color claro y en la parte superior llevará un adorno metálico a modo de arcada”, según la concejala de Cementerios, y que se colocaran “contrafuertes y adosados a estos contrafuertes irá otro muro para mantenerlo erguido, que llevará unos elementos que permitan una estética distinta a la que hay ahora”. 

3.- Desde la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica de Extremadura, se considera una ofensa y una falta de respeto, a los cientos de familiares de las personas fusiladas en esas mismas tapias, que también son ciudadanos badajocenses. Los fusilamientos a cientos, en éste y otros lugares de la ciudad fueron una de las primeras evidencias ante el mundo, de la política de exterminio programado por los militares golpistas. Este cementerio de San Juan y sus muros pertenecen a la historia silenciada y oculta de Badajoz. Aquí fueron asesinadas muchas personas que pasaron luego a fosas comunes abiertas en su interior, hechos de los que existe documentación gráfica, como son las imágenes captadas por el camarógrafo y periodista francés René Brut que dieron la vuelta al mundo. El muro que el Ayuntamiento pretende ahora construir, cuyo diseño inicial marca un cerramiento más alto y con un recorrido paralelo al actual, modifica por completo la imagen de este elemento patrimonial, y desnaturaliza este lugar privándole de su carácter testimonial y de su poder de evocación. Lo que en realidad debería hacer el Ayuntamiento es cuidarlo, conservarlo y crear las condiciones para que se mantenga, colocando una placa que recuerde lo que aquí ocurrió. 
Si en algún tramo las tapias del cementerio pudiere necesitar un refuerzo o acondicionamiento, ello se podría realizar técnicamente, manteniendo y conservando sus características como se hace cuando se restaura cualquier monumento o bien patrimonial, todo ello con voluntad de hacerlo y de conjugar todos los intereses en juego, pero no con la puura imposición. En estas cuestiones, como en tantas otras, debemos mirar a los países europeos  de nuestro entorno que cuentan con más experiencia, en los que la declaración y protección de este tipo de Lugares de memoria, es habitual. Este cementerio viejo es ya uno de los pocos lugares en la ciudad que nos recuerda la memoria viva de un hecho histórico que desborda ampliamente el ámbito local. Badajoz tiene el deber de conservar las tapias de este viejo cementerio, en su aspecto original, no sólo en memoria de los que aquí fueron asesinados, si no también por respecto a sí misma.  

4.- Que este cementerio forma ya parte del patrimonio, de la historia y la memoria de Badajoz, parece claro, no sólo por datar su construcción de 1839, si no esencialmente por los sucesos acaecidos en 1936, de los que se  conservan documentación gráfica del cámara francés René Brut de agosto de 1936; que lo convierten en único, pues esas imágenes permiten incluso aún hoy, contando los contrafuertes, señalar dónde estaban los cuerpos que en las imágenes aparecen y dónde ubicó la cámara. 
A esta campaña por la conservación de las tapias del cementerio, ya se han sumado desde hace más un mes, los más prestigiosos historiadores y personalidades de nuestro país e hispanistas como: 

Julio Aróstegui, Catedrático de la Universidad Complutense de Madrid;
Julián Casanova, Catedrático de la Universidad de Zaragoza;
Josep Fontana, Catedrático de la Universidad de Barcelona,
Ian Gibson, biográfo de Lorca y el primero que dio a conocer la represión fascista en Granada, 
Paul Preston, Profesor de Historia Contemporánea en la London School of Economics & Political Science; 
Hilari Raguer, monje de Montserrat e historiador;
Alberto Reig Tapia, Catedrático de la Universidad Rovira i Virgili de Tarragona,
Mirta Nuñez Diez-Balart, Profesora Titular de la Universidad Complutense de Madrid,
Francisco Espinosa Maestre, Historiador extremeño.
Angel Viñas, Historiador y Catedrático.
Helen Graham., Historiadora e hispanista.
Dulce Simoes; Antropóloga social. Lisboa.
Angel Olmedo Alonso, Historiador extremeño.
José Hinojosa Durán, Historiador extremeño.
Julian Chaves Palacios, Historiador extremeño. Profesor T. de la Universidad de Extremadura.
Antonio D. López Rodríguez, Historiador extremeño.
José Ramón González Cortés, Historiador extremeño.
Y otros muchos.

Así como TODAS las asociaciones memorialistas de Extremadura y una gran parte de las del estado español. 

5.- Lamentamos que el Ayuntamiento de Badajoz no haya tenido en cuenta en ningún momento esas peticiones de reconsideración del proyecto, ni haya contemplado ninguna posibilidad de acuerdo, al rechazar incluso la posibilidad de acondicionar al menos una parte de las tapias en su aspecto original y dotarla de una placa explicativa y de memoria. Por todo ello, desde esta ARMH-Ex se seguirán promoviendo todas las acciones posibles y a nuestro alcance, a través de las vías legales y de la denuncia pública; para que se reconsidere ese proyecto y esas obras en los términos anunciados, así como seguiremos instando la iniciativa de que sean declaradas “Lugar de memoria”, Bien de Interés Cultural, en su acepción de  “Sitio Histórico”(art. 6.1º. d) Ley 2/99) (lugar o paraje natural que forman parte de una unidad coherente por razones históricas, culturales o de la naturaleza vinculadas a acontecimientos, recuerdos del pasado) por la Consejería de Cultura de la JUNTA DE EXTREMADURA, previa tramitación del oportuno expediente al amparo de la Ley 2/1999, de 29 de marzo, de Patrimonio Histórico y Cultural de Extremadura, y se evite lo que debe ser un lugar de memoria, dignidad y respeto, se convierta en un lugar de olvido. 
Pedimos una vez más, que el Ayuntamiento, dignifique el lugar y cree las condiciones para que se mantenga en su aspecto original sin nuevo muro añadido, y coloque allí una placa que recuerde lo que allí ocurrió. 

6.- Que “casualmente” existe una operación urbanística en las inmediaciones, lo confirman las propias fuentes municipales, pues en la propia información de las explicaciones del proyecto por parte de la Sra. Concejala, se expresamente reconoce que: “…porque además la zona donde se encuentra experimentará un desarrollo en los próximos años. El pasado mes de diciembre, la Comisión de Urbanismo aprobó la consulta de viabilidad presentada por varios promotores que pretenden construir 1.058 viviendas en bloques de seis alturas en el entorno del cementerio, concretamente entre el Cerro del Viento y la carretera de Olivenza. 

7.- Todas las Asociaciones de memoria de Extremadura, siempre hemos defendido que parajes, cementerios, tapias, donde conste se produjeran fusilamientos o enterramientos, así como los existentes vestigios del frente extremeño (refugios, trincheras, búnkeres, casamatas, etc…), deben ser declarados “Lugares de Memoria”, con una cierta identidad jurídica propia, de cara a que sean protegidas de intervenciones urbanísticas no deseadas en un futuro o a su destrucción, todo ello considerando que se debería iniciar el proceso de catalogación, dignificación y conservación de los Lugares de Memoria, sin más tardanza, haciendo un llamamiento a la Consejería de Cultura para que se inicie la declaración como Bien de Interés Cultural (BIC), al igual que se hizo con el Campo de Concentración de Castuera. 

8.- Por último, denunciamos públicamente según hemos tenido conocimiento, que en fechas recientes, por indicaciones del Ayuntamiento, se prohibió tomar fotos de un lugar público, como es el monumento a la víctimas que hay en el interior de dicho cementerio, donde se ubicaba la fosa común, como acaeció hace un par de semanas, cuando un grupo de profesores y estudiantes universitarios portugueses visitaban dicho recinto y un empleado municipal transmitió esa orden a los visitantes, por presuntas órdenes superiores municipales, cuando en dicho monumento interior, no hay nombres, ni datos personales de ningún tipo. ¿Hasta tal extremo hemos llegado de que se pretenda presuntamente implantar la censura en un lugar público?. 

Evitemos pues, la desnaturalización de las tapias del cementerio de San Juan de Badajoz, y conservemos las mismas como lugares de memoria. 

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Documento 2 

MANIFIESTO 

NO SE PUEDE ESCONDER EL PASADO. 

(Badajoz, 7 de febrero de 2009): 

Como ha dicho Juan Gelman, poeta y premio Cervantes de las letras: “hay quienes vilipendian este esfuerzo de memoria. Dicen que no hay que remover el pasado, que no hay que tener ojos en la nuca, que hay que mirar hacia adelante y no encarnizarse en reabrir viejas heridas. Están perfectamente equivocados. Las heridas aún no están cerradas. Laten en el subsuelo de la sociedad como un cáncer sin sosiego. Su único tratamiento es la VERDAD. Y LUEGO, LA JUSTICIA”. 

Han pasado más de 72 años de aquel ayer que aún persiste en retazos ante nuestros ojos y en este lugar donde hoy estamos. Al parecer para algunos, el tiempo de hoy, edulcorado y hedonista, no puede admitir una carga de memoria colectiva de tal magnitud, como la que representan estas tapias del Cementerio de San Juan. 

No sólo ofende el dolor de los recuerdos, sino la realidad de la muerte, poderosamente representada por los corpulentos cipreses, alimentados por el paso de los años. 

La masacre que se desarrolló en la ciudad de Badajoz, a partir del 14 de agosto de 1936, tuvo en estas blanquísimas tapias, un lugar de inmolación. Los fusilamientos a cientos, en éste y otros lugares de la ciudad fueron una de las primeras evidencias ante el mundo, de la política de exterminio programado por los militares golpistas. 

Es posible que Badajoz sea la ciudad española en que, en relación con su población, un mayor número de personas fueran asesinadas a consecuencia del golpe militar y de la masacre realizada tras su ocupación en agosto de 1936. 

Este cementerio de San Juan y sus muros pertenecen a la historia silenciada y oculta de Badajoz. Aquí fueron asesinadas muchas personas que pasaron luego a fosas comunes abiertas en su interior, hechos de los que existe documentación gráfica, como son las imágenes captadas por el periodista francés René Brut que dieron la vuelta al mundo. El muro que el Ayuntamiento pretende ahora construir, cuyo diseño inicial marca un cerramiento más alto y con un recorrido paralelo al actual, desnaturalizaría este lugar privándole de su carácter testimonial y de su poder de evocación. Lo que en realidad debería hacer el Ayuntamiento es cuidarlo, conservarlo y crear las condiciones para que se mantenga, colocando una placa que recuerde lo que aquí ocurrió. 

La memoria necesita para expresarse de unos soportes externos, de unas marcas tangibles, de unos «lugares de memoria». Es en estos «lugares» donde la memoria se fija, lugares llenos de contenido cuya misión es bloquear la acción del olvido. 

No hay Memoria sin lugares, ni lugares sin Memoria. En España hay toda una geografía de cementerios cuyos muros fueron un día paredones de muerte, como éste, un paisaje de la  represión, que debe ser conservada para el conocimiento de las generaciones futuras.

En estas cuestiones, como en tantas otras, debemos mirar a los países europeos de nuestro entorno que cuentan con más experiencia, en los que la declaración y protección de este tipo de Lugares de memoria, es habitual. Este cementerio viejo es ya el único lugar que nos recuerda la memoria viva de un hecho histórico que desborda ampliamente el ámbito local. Badajoz tiene el deber de conservar las tapias de este viejo cementerio, en su aspecto original, no sólo en memoria de los que aquí fueron asesinados, si no también por respecto a sí misma. 

El Tercio, los regulares, y los fascistas, al servicio del avance del ejército de África, habrían logrado ahora más de setenta años después, una nueva victoria, si junto a los cadáveres incinerados, desapareciese la memoria de lo ocurrido y todos los engarces del recuerdo con nuestra realidad. 

No debemos olvidar que la memoria colectiva es el recuerdo que una comunidad tiene de su propia historia, y también de las lecciones y aprendizajes que, más o menos conscientemente, extrae de la misma. 

Por todo ello; 

Instamos urgentemente a que el proyecto del Ayuntamiento de Badajoz, sea reconsiderado y paralizado de inmediato. Hacemos un llamamiento, para que estas tapias del cementerio viejo de San Juan, sean preservadas en su aspecto original, y que en definitiva sean declaradas “Lugar de memoria”, Bien de Interés Cultural, en su acepción de  “Sitio Histórico” por la Consejería de Cultura de la JUNTA DE EXTREMADURA, previa tramitación del oportuno expediente al amparo de la Ley de Patrimonio Histórico y Cultural de Extremadura, y se evite lo que debe ser un lugar de memoria, dignidad y respeto, se convierta en un lugar de olvido. En definitiva, instamos la cautelar PARALIZACIÓN DE ESE PROYECTO, en tanto en cuanto se tramita  la declaración como Bien de Interés Cultural de estas tapias, mediante el oportuno expediente administrativo por dicha Consejería de Cultura de la Junta de Extremadura. 

Instamos igualmente al Gobierno central, a que no valide, ni sufrague con sus fondos, esta pretendida actuación, por atentar contra el patrimonio, la dignidad y la memoria de centenares de represaliados y víctimas que encontraron su trágico e injusto final sobre esas mismas tapias. 

Evitemos pues, la desnaturalización de las tapias del cementerio de San Juan de Badajoz, y conservemos las mismas como lugares de memoria. ¡NO LO PERMITAMOS!. 

A ESTE MANIFIESTO y CAMPAÑA, SE HAN SUMADO LOS PRESTIGIOSOS HISTORIADORES:

Julio Aróstegui, Catedrático de la Universidad Complutense de Madrid;
Julián Casanova, Catedrático de la Universidad de Zaragoza;
Josep Fontana, Catedrático de la Universidad de Barcelona,
Ian Gibson, biográfo de Lorca y el primero que dio a conocer la represión fascista en Granada, 
Paul Preston, Doctor en Historia contemporánea por la U. de Oxford, y Profesor de Historia Contemporánea en la London School of Economics & Political Science; 
Hilari Raguer, monje de Montserrat e historiador;
Alberto Reig Tapia, Catedrático de la Universidad Rovira i Virgili de Tarragona,
Mirta Nuñez Diez-Balart, Profesora Titular de la Universidad Complutense de Madrid,
Francisco Espinosa Maestre, Historiador extremeño.
Angel Viñas, Historiador y Catedrático.
Helen Graham., Historiadora e hispanista.
Angel Olmedo Alonso, Historiador extremeño.
José Hinojosa Durán, Historiador extremeño.
Julian Chaves Palacios, Historiador extremeño. Profesor T. de la Universidad de Extremadura.
Antonio D. López Rodríguez, Historiador extremeño.
José Ramón González Cortés, Historiador extremeño. 

A ESTE MANIFIESTO y CAMPAÑA, SE HAN SUMADO IGUALMENTE, LAS ASOCIACIONES PARTCIPAMTES EN EL PRIMER Encuentro de asociaciones extremeñas que trabajan la Recuperación de la Memoria Histórica (RMH) CELEBRADO EL DIA 7.02.09: 

Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica de Extremadura (ARMHEx).
Asociación Foro por la Memoria de Extremadura.
Asociación Jóvenes del Jerte.
Asociación Matilde Landa.
Asociación Memorial Campo de Concentración de Castuera (AMECADEC).
Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica de Mérida y su comarca.
Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica de Zafra.
Grupo de Estudios sobre la Historia Contemporánea de Extremadura (GEHCEx).
Asociacion Memoria y jusiticia de Andalucía.
Asociación de Juristas democratas de Catalunya.
Grupo recuperando la Memoria de CGT. 

Desde la Asociación para la recuperación para la Memoria Histórica de Extremadura, siempre hemos considerado que la memoria necesita para expresarse de unos soportes externos, de unas marcas tangibles, de unos «lugares de memoria». Es en estos «lugares» donde la memoria se fija, lugares llenos de contenido cuya misión es bloquear la acción del olvido. 

Por eso defendemos que aquellas fosas comunes, parajes, cementerios, tapias, donde conste se produjeran fusilamientos o enterramientos, deben ser declarados “Lugares de Memoria”, con una cierta identidad jurídica propia, de cara a que sean protegidas de intervenciones urbanísticas no deseadas en un futuro o a su destrucción, todo ello considerando que se debería iniciar el proceso de catalogación, dignificación y conservación de los Lugares de Memoria, sin más tardanza. 

No hay Memoria sin lugares, ni lugares sin Memoria. En España y en Extremadura en particular, hay toda una geografía y un paisaje de la lucha en defensa de la legalidad republicana, de la Libertad y de la represión, que debe ser conservada para el conocimiento de las generaciones futuras. 

En este sentido, ante la noticia aparecida en la prensa regional en días pasados sobre el nuevo muro que el Ayuntamiento de Badajoz pretende construir un cerramiento nuevo y más alto (con cargo al Fondo estatal de inversión local, con un coste un millón de euros), alrededor del cementerio de San Juan (viejo),  ocultando y desnaturalizando las tapias del cementerio viejo, lugar de memoria donde fueron fusilados centenares de personas desde el 14 de agosto de 1936, por las tropas franquistas, existiendo documentación gráfica de los mismos, como son las imágenes captadas por el periodista francés René Brut que dieron la vuelta al mundo; instamos urgentemente a que LA CONSEJER DE CULTURA DE JUNTA DE EXTREMADURA tome las medidas oportunas para tal proyecto sea reconsiderado y paralizado de inmediato, y se instrumenten MEDIDAS CAUTELARES URGENTES, en pos de que sean preservadas en su aspecto original, para que no se produzcan perjuicios de difícil e imposible reparación, y se articule de oficio por esta Consejería el inicio del trámite para que sean declaradas “Lugar de memoria”, como Bien de Interés Cultural, en su acepción de  “Sitio Histórico”, art. 6.1º,d. Ley 2/99 (lugar o paraje natural que forman parte de una unidad coherente por razones históricas, culturales o de la naturaleza vinculadas a acontecimientos, recuerdos del pasado) por esta Consejería de Cultura de la JUNTA DE EXTREMADURA, previa tramitación del oportuno expediente al amparo de la Ley 2/1999, de 29 de marzo, de Patrimonio Histórico y Cultural de Extremadura, y se evite lo que debe ser un lugar de memoria, dignidad y respeto, se convierta en un lugar de olvido. Instamos pues la PARALIZACIÓN CAUTELAR DE ESE PROYECTO, en tanto en cuanto se tramite  la declaración como Bien de Interés Cultural de las referidas tapias, mediante el oportuno expediente administrativo por esta Consejería de Cultura de la Junta de Extremadura. 

CAROS AMIGOS, SOLICITAMOS VUESTRA SOLIDARIDAD Y APOYO, PARA QUE REMITAN CARTAS AL GOBIERNO AUTÓNOMO DE EXTREMADURA Y AL AYUNTAMIENTO DE BADAJOZ, PARA QUE ESTE ATROPELLO CONTRA EL PATRIMONIO, NO SE CONSUME.

ASOCIACIÓN PARA LA RECUPERACIÓN DE LA MEMORIA HISTÓRICA DE EXTREMADURA. (ARMHEX).

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Documento 3

Badajoz y los lugares de memoria 

 

Badajoz es una de las ciudades del suroeste que, según el Registro Civil, cuyos libros de defunción constituyen una fuente incompleta pero básica para el estudio de la represión franquista, más sufrió las consecuencias de ésta. Es posible que Badajoz sea la ciudad española en que, en relación con su población, un mayor número de personas fueran asesinadas a consecuencia del golpe militar del 18 de julio y de la masacre realizada tras su ocupación en agosto de 1936. Vivimos en un país lleno de cementerios cuyos muros fueron un día paredones de muerte; un país donde en 1937 hubo que ordenar que se realizasen las obras oportunas para quitar el terrible aspecto que presentaban.

Sin embargo, a pesar de las investigaciones que hemos realizado y que nos han permitido acercarnos a la verdad, la extrema derecha sigue negando la evidencia, socavando la débil memoria democrática que tanto está costando crear y alimentando, como siempre, su memoria, que no es otra que la memoria del fascismo. Bastará con recordar el intento de poner el nombre de Manuel Carracedo a una calle o la sucia campaña para eliminar del callejero los nombres de Margarita Nelken y Sinforiano Madroñero.

Badajoz guarda bien la memoria del fascismo. Y además no hace mucho le fue amputado el lugar por antonomasia de la otra memoria: la plaza de toros. El cementerio de San Juan y sus muros pertenecen a la historia silenciada y oculta de Badajoz. Allí fueron asesinadas decenas de personas que pasaron luego a fosas comunes abiertas en su interior. El muro que el Ayuntamiento pretende ahora construir desnaturalizaría ese lugar privándole de su carácter testimonial y de su poder de evocación. Lo que en realidad debería hacer el Ayuntamiento es reforzarlo y crear las condiciones para que se mantenga, colocando una placa que recuerde lo que allí ocurrió.

Lo propio de una sociedad donde la sensibilidad democrática tiene aún mucho camino que recorrer es que haya que luchar por las cosas evidentes, máxime cuando la opinión pública, fruto de países con medios de comunicación independientes y con mayores índices de lectura de prensa, apenas existe aquí. Así, igual o peor que el despropósito de arrasar lugares cargados de significado, cosa propia de un poder político cegado por la soberbia, ha sido el silencio cómplice en el que se han producido hechos que, en cualquier otra sociedad, habrían dado lugar a debates públicos y a movimientos ciudadanos.

En estas cuestiones, como en tantas otras, debemos mirar a los países europeos que cuentan con más experiencia. El cementerio viejo es ya el único lugar que nos recuerda la memoria viva de un hecho histórico que desborda ampliamente el ámbito local. Badajoz debe conservar los muros del viejo cementerio en memoria de los que allí fueron asesinados y por respecto a sí misma. ¿Quiénes pretenden que la nómina de lugares de olvido siga creciendo en Badajoz?

 

Francisco Espinosa Maestre. Historiador.